Tuesday, February 12, 2013

La caridad como vida en la fe

Toda la vida cristiana consiste en responder al amor de Dios. La primera respuesta es precisamente la fe, acoger llenos de estupor y gratitud una inaudita iniciativa divina que nos precede y nos reclama. Y el«sí» de la fe marca el comienzo de una luminosa historia de amistad con el Señor, que llena toda nuestra existencia y le da pleno sentido.

Sin embargo, Dios no se contenta con que nosotros aceptemos su amor gratuito. No se limita a amarnos, quiere atraernos hacia sí, transformarnos de un modo tan profundo que podamos decir con san Pablo: ya no vivo yo, sino que Cristo vive en mí (cf. Ga 2,20).
Cuando dejamos espacio al amor de Dios, nos hace semejantes a él, partícipes de su misma caridad.

Abrirnos a su amor significa dejar que él viva en nosotros y nos lleve a amar con él, en él y como él; sólo entonces nuestra fe llega verdaderamente «a actuar por la caridad» (Ga 5,6) y él mora en nosotros (cf. 1 Jn 4,12).

Friday, January 18, 2013

El uso de la palabra

¿Cómo me dirijo con la gente al hablar?
¿Uso palabras bonitas que inspiran y levantan el ánimo?
¿Uso pocas palabras para no aumentar los ruidos que me rodean?
¿Procuro mantener el silencio y hablar únicamente cuando es necesario y mi obligación hablar?


Debo recordar que cada persona que me encuentre hoy en mi caminar es la imagen viva de Dios. Mi esposo, mis hijos, mi jefe en el trabajo, la gente que va manejando y caminando a mí alrededor, las personas con quien vaya a hablar por teléfono, etc.… Así, me es menos difícil portarme de manera cordial, respetuosa y a la vez asertiva. Jesucristo mismo hablaba de manera ilustrando con sus palabras que permitían a los oyentes entender sin sentirse menos u ofendidos. Jesús, siendo Hijo de Dios, no se portaba de manera altanera o creído. El siempre nos muestra un comportamiento dócil, atento, humilde y tranquilo.


Me voy a encomendar a mi compañero del alma en este día y cada día que amanezca con vida…Le voy a pedir a Jesús, que me ayude a producir palabras que ayudan e inspiran, y a usar un lenguaje vivo, sano, atento y compasivo. Que mis palabras surjan de mí (ser) con tonos tranquilos, para que produzcan confianza y animen a las personas con quien hoy tenga el privilegio de hablar. Que mis palabras edifiquen y den vida. Así sea. Amén.


Sunday, December 2, 2012

Dios nos conduce...pero tenemos que orar...



La oración es
un don de nuestra fe, más que una exigencia de la misma. Vamos a experimentar pérdida, incluso el abandono mismo, en algún momento de nuestras vidas. Pero sabemos que Dios está ahí siempre con nosotros, esperando ayudarnos a dar sentido a todo esto, para poder pasar por el fuego y hacernos más fuerte de lo que éramos antes...
Oremos hermanos y hermanas...