Tenemos que entender acertadamente la misericordia de Dios, un Padre
misericordioso, que tiene mucha paciencia con cada uno de
nosotros ... y que está siempre dispuesto
a perdonar nuestros pecados y
ofensas ...
El profeta Isaías dice que aunque
nuestros pecados sean de color rojo brillante, la misericordia de
Dios puede hacerlos blancos
como la nieve. ¿Creemos esto? ¿No tenemos
una pizca de duda en nuestros corazones? Si dudamos la infinidad de Dios... entonces
es por nuestra propia desconfianza y falta de fe que los planes de Dios no siempre funcionan en nuestras vidas...
Aprendí de un sacerdote santo que hay cuatro impedimentos
para recibir sanación en nuestras
vidas:
1 -. Duda 2 -.
Fe débil 3 -.
Temor 4 -. Corazones
que no perdonan
¿Estamos listos a 1 -. Creer 2 -. Crecer en la
Fe 3 -. No temer, y 4 -. Perdonar de corazón?
Si es así, entonces la misericordia de
Dios será nuestra con sólo
pedirla, como ministramos esta misericordia a otros que aún no han experimentado este calor... esta caridad... este amor.
Un poco de misericordia entonces verdaderamente traerá calor a un mundo frío e indiferente ....